Mi profesión es la de Licenciado en Informática, por supuesto que no tengo la preparación en la docencia que se necesita para impartir clases, aunque en este momento ya he tomado cursos y me he preparado. Pero contaré como empecé en este camino. Ya hace algún tiempo, corría el año de 1993, mi novia la Contadora Evarista González García (ahora mi esposa), impartía clases en el Conalep Campeche, y le ofrecieron en el semestre marzo-agosto la materia de Economía y por el horario asignado, no podía dar la materia y me invitó a suplirla en ese semestre fui aceptado en el Plantel "Lic. Guillermo González Galera", y fue mi primera experiencia frente a grupo.
La docencia es una de las carreras más bonitas que hay, porque te enfrenta todos los días a situaciones especiales, con los educandos. Cada individuo tiene una gama de experiencias personales muy distintas entre sí; ¡Somos como un crisol de matices en el amanecer! Y al compartirlas nos enriquece y nos hace sentir y ser diferentes. Mi docencia la percibo como algo que me enseña y que hace que el conocimiento crezca día a día, no sé, si por aquello que se dice, ¡El que enseña aprende dos veces!
En esta gran labor no hay egoísmos, hay que dar, dar y seguir dando conocimientos y experiencias, mientras más enseño mas aprendo, me siento bien, cuando mis alumnos sobresalen en la escuela, ante otras Instituciones, los felicitan en su Servicio Social y/o Prácticas Profesionales o inclusive en su trabajo, y de verdad, ellos te lo comparten y me siento parte de ellos, con orgullo; pero también está el reverso de la moneda, cuando mis educandos fracasan, lo siento como un fracaso de parte mía, por no saber darme a entender y de alguna manera, no haber podido ayudar, ni contribuir en su preparación.
Ser docente, ¡Es todo un reto!, porque tenemos jóvenes a nuestro cargo con la misión de formarlos, como jóvenes prósperos y talentosos en su quehacer profesional. Una de las cosas más gratificantes es cuando uno está en el parque, en el malecón, o simplemente de compras, y se acercan a saludarnos con respeto, aquellas personas que algún día cursaron su Educación Media Superior y Carrera Técnica en la institución donde laboramos y nos recuerdan con bien, nos platican que tienen un excelente trabajo, que les va bien y tienen buenos recuerdos de la escuela y sus compañeros ¡Vaya que bien se siente!, sientes el respeto y admiración y eso es algo que vale la pena esperar de alguien, que de alguna manera forma parte de la experiencia personal y profesional en la docencia. ¡Los alumnos son diamantes, solo hay que pulirlos!
Nuestra aventura de ser maestros
Esta ponencia de José M. Esteven, nos enseña a través de su experiencia, que el docente adquiere con el paso del tiempo su identidad profesional, que nos hace descubrir que el objetivo, como él dice, “es ser maestro de la humanidad y lo único que de verdad importa es ayudarles a comprenderse a sí mismos y a entender el mundo que los rodea”, definitivamente cuando el alumno tiene conocimiento del tema a tratar en clases, lo analiza y eso mismo lo vincula a la vida cotidiana, y a sus propias experiencias, lo obligamos al análisis retrospectivo y la comunicación se vuelve efectiva, porque ellos mismos, son los que la retroalimentan, por ello para mi es fundamental que el alumno sepa hacia dónde vamos y lo que queremos lograr y trato de que así sea y de la misma manera al igual que mis compañeros de esta especialidad, hemos sentido un reto, por ratos miedo de no alcanzar la meta.
Bueno en este caminar por la docencia, he cometido errores en el desarrollo de las clases diarias, que marcan y por los cuales me veo obligado a buscar las herramientas necesarias para lograr mejorar la enseñanza y con ello buscar una renovación pedagógica, y a través de ello, trato de superar los problemas, a través del “ensayo y error”. Si bien es cierto que en cada ciclo escolar podemos tener las mismas asignaturas, los grupos que recibimos no tienen las mismas características, cada grupo tiene una personalidad única, es cuando uno se da cuenta que no puede utilizar las mismas técnicas didácticas, si no que tenemos que adaptarla, por ello La renovación pedagógica es fundamental.
El alumno que llega al bachillerato, nos llega con un nivel de conocimiento bajo, eso es una realidad y hay que aceptarlo, y que de acuerdo al modelo educativo de competencias, le resultará difícil lograr superar los retos. Bueno ese era un modo de pensar mío, para prestarle mayor atención a los jóvenes que responden y que tratan de cumplir, que es la gran mayoría; ahora me doy cuenta que debemos no solamente educar, sino inducir, negociar, mediar, etc., ya que un problema real es el índice de deserción y reprobación, hay que atacar ese índice y todos los jóvenes que llegan a la institución son importantes y buscan prepararse para la vida.
La formación académica es determinante, porque si bien es cierto, que el profesor de primara y secundaria, ya trae una formación de años de pedagogía, el profesor de bachillerato y superior, lo aprende en el devenir de la vida y con las herramientas que se tengan, por eso los contenidos de enseñanza, a veces cuando los tenemos y cuesta trabajo interpretarlos, trasmitirlos y caemos en el error de no buscar alternativas, por que se nos hace cómodo solamente seguir el programa, por eso es necesario involucrar al alumno y a todos los actores para que se sientan motivados en su educación.